Las bacterias, los virus que amenazan la salud, el sobrecargo químico, la comida chatarra y el continuo estrés son solo algunos de los peligros que debilitan su sistema inmunológico cuando es puesto a prueba con varios desafíos a la vez. Nuestro sistema inmunológico puede responder muy despacio a las invasiones microbianas logrando que nos enfermemos, o puede reaccionar demás al estímulo, dando como resultado una inflamación, en alergias y en enfermedades Autoinmunes.
A pesar de los avances en la medicina inmunológica que nos han poporcionado antibióticos y vacunas aún estamos amenazados por problemas crónicos de salud. Nuestro enfoque farmacéutico basado en los síntomas para elegir un tratamiento, no resuelve nuestro problema principal.
Claramente insatisfechos con la medicina convencional y los regímenes tradicionales de salud, muchos buscan soluciones naturales como hierbas, vitaminas y fitonutrientes para fortalecer el sistema inmunológico. Aunque tales nutrientes pueden apoyar a la función de la salud del sistema inmunológico, no pueden darle la inteligencia que necesita para responder de manera más efectiva ante cualquier amenaza causada por virus, bacterias, hongos o cualquier microorganismo que decida acabar con el mismo.
Cuando nuestro sistema inmunológico responde de manera incorrecta y nos ataca en vez de defendernos, las hierbas o alimentos naturales que comemos pueden impulsar también la respuesta incorrecta del propio sistema inmune, logrando de esta manera alguna alergia.
Por lo tanto, para entrenar a nuestras células a que respondan de manera apropiada, lo que necesitamos son moléculas como las que recibíamos de la leche de nuestra madre cuando éramos bebés o calostro, ya que impulsan la inteligencia del sistema inmunitario.
La buena noticia es que tales moléculas conocidas como Transfer Factors ó Factores de Transferencia no sólo existen, también están disponibles como suplementos alimenticios. Los Factores de Transferencia son pequeñas moléculas naturales, ya que son extraidas del calostro de la leche y brindan la inteligencia necesaria al sistema inmunológico para que pueda responder de manera adecuada y defendernos de grandes amenazas como la influenza o el cáncer por mencinar algunos.
Los Factores de Transferencia tienen tres funciones principales en el sistema inmunológico del ser humano:
RECONOCER: Identifica a las enfermedades y planifica la mejor manera de efectuar un contra-ataque.
RESPONDER: Ayudan a equilibrar sus defensas y a luchar contra la enfermedad de manera correcta.
RECORDAR: La próxima vez que aparezcan estas enfermedades, su sistema inmunológico las identificará y sabrá como atacarlas.



